<script></script>{"id":664,"date":"2020-03-29T19:23:00","date_gmt":"2020-03-29T19:23:00","guid":{"rendered":"http:\/\/santuariosantarita.org.ar\/wp\/?p=664"},"modified":"2020-04-04T19:43:55","modified_gmt":"2020-04-04T19:43:55","slug":"crees-esto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/santuariosantarita.org.ar\/wp\/?p=664","title":{"rendered":"\u00bfCrees esto?"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-audio aligncenter\"><audio controls src=\"https:\/\/santuariosantarita.org.ar\/wp\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/2903.mp3\"><\/audio><figcaption>Reflexi\u00f3n del d\u00eda<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-audio aligncenter\"><audio controls src=\"https:\/\/santuariosantarita.org.ar\/wp\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Mensajes-290320.mp3\"><\/audio><figcaption>Mensajes del Santuario<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Reflexi\u00f3n correspondiente al Domingo V de Cuaresma, 29 de marzo de 2020.<\/h4>\n\n\n\n<p><em>Hab\u00eda un hombre enfermo, L\u00e1zaro de Betania, del pueblo de Mar\u00eda y de su hermana Marta.<br> Mar\u00eda era la misma que derram\u00f3 perfume sobre el Se\u00f1or y le sec\u00f3 los pies con sus cabellos. Su hermano L\u00e1zaro era el que estaba enfermo.<br> Las hermanas enviaron a decir a Jes\u00fas: \u00abSe\u00f1or, el que t\u00fa amas, est\u00e1 enfermo\u00bb.<br> Al o\u00edr esto, Jes\u00fas dijo: \u00abEsta enfermedad no es mortal; es para gloria de Dios, para que el Hijo de Dios sea glorificado por ella\u00bb.<br> Jes\u00fas quer\u00eda mucho a Marta, a su hermana y a L\u00e1zaro.<br> Sin embargo, cuando oy\u00f3 que este se encontraba enfermo, se qued\u00f3 dos d\u00edas m\u00e1s en el lugar donde estaba.<br> Despu\u00e9s dijo a sus disc\u00edpulos: \u00abVolvamos a Judea\u00bb.<br> Los disc\u00edpulos le dijeron: \u00abMaestro, hace poco los jud\u00edos quer\u00edan apedrearte, \u00bfquieres volver all\u00e1?\u00bb.<br> Jes\u00fas les respondi\u00f3: \u00ab\u00bfAcaso no son doce las horas del d\u00eda? El que camina de d\u00eda no tropieza, porque ve la luz de este mundo;<br> en cambio, el que camina de noche tropieza, porque la luz no est\u00e1 en \u00e9l\u00bb.<br> Despu\u00e9s agreg\u00f3: \u00abNuestro amigo L\u00e1zaro duerme, pero yo voy a despertarlo\u00bb.<br> Sus disc\u00edpulos le dijeron: \u00abSe\u00f1or, si duerme, se curar\u00e1\u00bb.<br> Ellos pensaban que hablaba del sue\u00f1o, pero Jes\u00fas se refer\u00eda a la muerte.<br> Entonces les dijo abiertamente: \u00abL\u00e1zaro ha muerto,<br> y me alegro por ustedes de no haber estado all\u00ed, a fin de que crean. Vayamos a verlo\u00bb.<br> Tom\u00e1s, llamado el Mellizo, dijo a los otros disc\u00edpulos: \u00abVayamos tambi\u00e9n nosotros a morir con \u00e9l\u00bb.<br> Cuando Jes\u00fas lleg\u00f3, se encontr\u00f3 con que L\u00e1zaro estaba sepultado desde hac\u00eda cuatro d\u00edas.<br> Betania distaba de Jerusal\u00e9n s\u00f3lo unos tres kil\u00f3metros.<br> Muchos jud\u00edos hab\u00edan ido a consolar a Marta y a Mar\u00eda, por la muerte de su hermano.<br> Al enterarse de que Jes\u00fas llegaba, Marta sali\u00f3 a su encuentro, mientras Mar\u00eda permanec\u00eda en la casa.<br> Marta dijo a Jes\u00fas: \u00abSe\u00f1or, si hubieras estado aqu\u00ed, mi hermano no habr\u00eda muerto.<br> Pero yo s\u00e9 que aun ahora, Dios te conceder\u00e1 todo lo que le pidas\u00bb.<br> Jes\u00fas le dijo: \u00abTu hermano resucitar\u00e1\u00bb.<br> Marta le respondi\u00f3: \u00abS\u00e9 que resucitar\u00e1 en la resurrecci\u00f3n del \u00faltimo d\u00eda\u00bb.<br> Jes\u00fas le dijo: \u00abYo soy la Resurrecci\u00f3n y la Vida. El que cree en m\u00ed, aunque muera, vivir\u00e1;<br> y todo el que vive y cree en m\u00ed, no morir\u00e1 jam\u00e1s. \u00bfCrees esto?\u00bb.<br> Ella le respondi\u00f3: \u00abS\u00ed, Se\u00f1or, creo que t\u00fa eres el Mes\u00edas, el Hijo de Dios, el que deb\u00eda venir al mundo\u00bb.<br> Despu\u00e9s fue a llamar a Mar\u00eda, su hermana, y le dijo en voz baja: \u00abEl Maestro est\u00e1 aqu\u00ed y te llama\u00bb.<br> Al o\u00edr esto, ella se levant\u00f3 r\u00e1pidamente y fue a su encuentro.<br> Jes\u00fas no hab\u00eda llegado todav\u00eda al pueblo, sino que estaba en el mismo sitio donde Marta lo hab\u00eda encontrado.<br> Los jud\u00edos que estaban en la casa consolando a Mar\u00eda, al ver que esta se levantaba de repente y sal\u00eda, la siguieron, pensando que iba al sepulcro para llorar all\u00ed.<br> Mar\u00eda lleg\u00f3 a donde estaba Jes\u00fas y, al verlo, se postr\u00f3 a sus pies y le dijo: \u00abSe\u00f1or, si hubieras estado aqu\u00ed, mi hermano no habr\u00eda muerto\u00bb.<br> Jes\u00fas, al verla llorar a ella, y tambi\u00e9n a los jud\u00edos que la acompa\u00f1aban, conmovido y turbado,<br> pregunt\u00f3: \u00ab\u00bfD\u00f3nde lo pusieron?\u00bb. Le respondieron: \u00abVen, Se\u00f1or, y lo ver\u00e1s\u00bb.<br> Y Jes\u00fas llor\u00f3.<br> Los jud\u00edos dijeron: \u00ab\u00a1C\u00f3mo lo amaba!\u00bb.<br> Pero algunos dec\u00edan: \u00abEste que abri\u00f3 los ojos del ciego de nacimiento, \u00bfno podr\u00eda impedir que L\u00e1zaro muriera?\u00bb.<br> Jes\u00fas, conmovi\u00e9ndose nuevamente, lleg\u00f3 al sepulcro, que era una cueva con una piedra encima,<br> y dijo: \u00abQuiten la piedra\u00bb. Marta, la hermana del difunto, le respondi\u00f3: \u00abSe\u00f1or, huele mal; ya hace cuatro d\u00edas que est\u00e1 muerto\u00bb.<br> Jes\u00fas le dijo: \u00ab\u00bfNo te he dicho que si crees, ver\u00e1s la gloria de Dios?\u00bb.<br> Entonces quitaron la piedra, y Jes\u00fas, levantando los ojos al cielo, dijo: \u00abPadre, te doy gracias porque me o\u00edste.<br> Yo s\u00e9 que siempre me oyes, pero lo he dicho por esta gente que me rodea, para que crean que t\u00fa me has enviado\u00bb.<br> Despu\u00e9s de decir esto, grit\u00f3 con voz fuerte: \u00ab\u00a1L\u00e1zaro, ven afuera!\u00bb.<br> El muerto sali\u00f3 con los pies y las manos atados con vendas, y el rostro envuelto en un sudario. Jes\u00fas les dijo: \u00abDes\u00e1tenlo para que pueda caminar\u00bb.<br> Al ver lo que hizo Jes\u00fas, muchos de los jud\u00edos que hab\u00edan ido a casa de Mar\u00eda creyeron en \u00e9l.  <\/em><\/p>\n\n\n\n<p>El\nrelato de hoy es como la llave que nos abre la puerta a la pr\u00f3xima\nsemana santa.<\/p>\n\n\n\n<p>Contemplemos\na Jes\u00fas: llora la muerte de su amigo, Lazaro,\na quien \u00e9l quer\u00eda mucho.<\/p>\n\n\n\n<p>Las\nhermanas, Mar\u00eda y Marta, tambi\u00e9n amigas de Jes\u00fas, le reclaman a\nJes\u00fas por su ausencia: si hubieras estado\u2026 le dicen.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin\nembargo, en todo ese devenir de explicaciones, di\u00e1logos, reclamos\u2026\nalguien va haciendo su acercamiento a la fe. \n<\/p>\n\n\n\n<p>Es\nMarta.<\/p>\n\n\n\n<p>Podr\u00edamos\nimaginar el significado y el peso propio de esta mujer en la primera\ncomunidad cristiana.<\/p>\n\n\n\n<p>A\nlo largo del a\u00f1o celebramos la fe de algunos personajes importantes:\nPedro, que le dice a Jes\u00fas \u201ct\u00fa eres el Mes\u00edas\u201d\u2026 Pablo, que\nderribado le dice a esa luz que lo envuelve \u201c\u00bfQui\u00e9n eres, Se\u00f1or?\u201d\n\n<\/p>\n\n\n\n<p>Podr\u00edamos\nhacer un listado de personas que al encontrarse con Jes\u00fas dan ese\nsalto en la fe que los vuelve luminosos para sus hermanos.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfY\nMarta?<\/p>\n\n\n\n<p>Ella,\nde a poco, conducida por Jes\u00fas, va proclamando lo que cree.<\/p>\n\n\n\n<p>Hasta\nque llega al punto de luz, al encuentro con una realidad en la que\ningresa de la mano de Jes\u00fas.<\/p>\n\n\n\n<p>Creo\nSe\u00f1or, le dice.<\/p>\n\n\n\n<p>Creo\nque sos el que deb\u00eda venir.<\/p>\n\n\n\n<p>Creo\nque sos la Resurrecci\u00f3n y la Vida.<\/p>\n\n\n\n<p>Creo,\nSe\u00f1or.<\/p>\n\n\n\n<p>En\nla fe de Marta nos apoyamos nosotros.<\/p>\n\n\n\n<p>De\nesta fe, en femenino, en amistad y misterio, nos nutrimos hoy\nnosotros.<\/p>\n\n\n\n<p>Otra\nvez: la fe no es saber cosas de Dios, reservadas a una elite\nseleccionada y escondida.<\/p>\n\n\n\n<p>Es\nsabernos en la palma de su mano.<\/p>\n\n\n\n<p>Es\nreconocernos cobijados a la sombra de su manto.<\/p>\n\n\n\n<p>Las\npersonas creyentes son las que ven eso que est\u00e1 escondido a los ojos\nsuperficiales.<\/p>\n\n\n\n<p>Las\npersonas creyentes son las que se\u00f1alan la presencia de vida en\ncontextos quebrados.<\/p>\n\n\n\n<p>Si\nsos vos un creyente, una creyente es posible que tu sola presencia\ndiga, por ejemplo, como transitar cada d\u00eda de estos que gran parte\nde este mundo est\u00e1 viviendo.<\/p>\n\n\n\n<p>Tu\nexistencia creyente devuelve la serenidad a quienes son m\u00e1s fr\u00e1giles\ny sienten miedo, ansiedad, nerviosismos\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>Tal\nvez Jes\u00fas hoy te recuerde a vos tambi\u00e9n: No te dije que si crees\nver\u00e1s la gloria de Dios?<\/p>\n\n\n\n<p>Ante\nla incertidumbre, record\u00e1 a Jes\u00fas.<\/p>\n\n\n\n<p>Si\nse presenta el temor, recordalo.<\/p>\n\n\n\n<p>Si\nse instalan el enojo y la tristeza, recordalo.<\/p>\n\n\n\n<p>Hac\u00e9\nmemoria, \u00e9l te habl\u00f3 a vos. \n<\/p>\n\n\n\n<p>Y\njam\u00e1s se arrepiente de lo que te entreg\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>Que\neste tiempo no te aisle, no te olvides que no nos salvamos en\nsoledad, tampoco de los virus.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Reflexi\u00f3n correspondiente al Domingo V de Cuaresma, 29 de marzo de 2020. Hab\u00eda un hombre enfermo, L\u00e1zaro de Betania, del pueblo de Mar\u00eda y de su hermana Marta. Mar\u00eda era la misma que derram\u00f3 perfume sobre el Se\u00f1or y le sec\u00f3 los pies con sus cabellos. Su hermano L\u00e1zaro era el que estaba enfermo. Las hermanas enviaron a decir a Jes\u00fas: \u00abSe\u00f1or, el que t\u00fa amas, est\u00e1 enfermo\u00bb. 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