<script></script>{"id":1195,"date":"2020-07-12T15:14:25","date_gmt":"2020-07-12T15:14:25","guid":{"rendered":"http:\/\/santuariosantarita.org.ar\/wp\/?p=1195"},"modified":"2020-07-24T23:06:56","modified_gmt":"2020-07-24T23:06:56","slug":"domingo-12-de-julio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/santuariosantarita.org.ar\/wp\/?p=1195","title":{"rendered":"Una semilla generosa"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-right has-small-font-size\"><em>\u00abEl sembrador sali\u00f3 a sembrar. Al esparcir las semillas, algunas cayeron al borde del camino y los p\u00e1jaros las comieron.&nbsp;Otras cayeron en terreno pedregoso, donde no hab\u00eda mucha tierra, y brotaron en seguida, porque la tierra era poco profunda;&nbsp;pero cuando sali\u00f3 el sol, se quemaron y, por falta de ra\u00edz, se secaron.&nbsp;Otras cayeron entre espinas, y estas, al crecer, las ahogaron.&nbsp;Otras cayeron en tierra buena y dieron fruto: unas cien, otras sesenta, otras treinta.&nbsp;\u00a1El que tenga o\u00eddos, que oiga!\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right has-small-font-size\"><em>Mt 13,3-9<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Buen domingo a todos. Aprovechando el encierro obligado en casa, los invito a compartir el estreno de una nueva serie. No es de Netflix ni de Amazon. <\/p>\n\n\n\n<p>Auspiciante: El evangelio. <\/p>\n\n\n\n<p>T\u00edtulo: Las par\u00e1bolas. <\/p>\n\n\n\n<p>Productor: El Padre. <\/p>\n\n\n\n<p>Protagonista principal: El Hijo. <\/p>\n\n\n\n<p>Reparto: Nosotros. <\/p>\n\n\n\n<p>Relator: San Mateo. <\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s, traducido a todas las lenguas y dialectos por el Esp\u00edritu Santo. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\">Por el p. Julio Cura omv<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p>As\u00ed comienza Jes\u00fas: \u201cEl sembrador sali\u00f3 a sembrar\u2026\u201d. <\/p>\n\n\n\n<p>Su Palabra nos llega en forma de un s\u00edmbolo que se expresa por s\u00ed mismo, pero nos introduce en una verdad m\u00e1s profunda, que s\u00f3lo se entiende por la fe de quienes <em>el Hijo lo quiera revelar<\/em>. <\/p>\n\n\n\n<p>Por eso, prestemos atenci\u00f3n al s\u00edmbolo central de los textos de este domingo: \u00a1la semilla! (leer Mateo 13, 1-23). <\/p>\n\n\n\n<p>La primera lectura, del profeta Isa\u00edas, ilumina el cuadro de esta par\u00e1bola: nos habla del trayecto y del destino de la Palabra de Dios bajo la figura de la llovizna que empapa la tierra, \u00abla fecunda y la hace germinar para que d\u00e9 la semilla al sembrador y el pan para su sustento\u00bb; de la misma manera ocurre con la \u00abpalabra que sale de la boca de Dios\u00bb que no retornar\u00e1 a su due\u00f1o \u00absin haber realizado lo que yo deseo y sin que se cumpla la misi\u00f3n para la cual la envi\u00e9\u00bb (leer Isa\u00edas 55, 10-11).<\/p>\n\n\n\n<p>Aqu\u00ed tenemos delineado el proyecto de salvaci\u00f3n prometido por el Padre, anunciado por los profetas, realizado en y por Jesucristo. Bajo la figura de una par\u00e1bola invertida cuyo punto de partida est\u00e1 m\u00e1s all\u00e1 de los tiempos y distancias, desciende esa Palabra \u00abque era Dios y que desde el principio estaba junto a Dios\u00bb (Jn 1,1s) para sanar a la humanidad herida y devolverle la dignidad de hijos\/as de Dios, cuya \u00abmanifestaci\u00f3n espera con impaciencia \u2026 y como con dolores de parto toda la creaci\u00f3n\u00bb y entreg\u00e1rselos redimidos y reconciliados al Padre (leer Carta a los Romanos 8, 18-23). <\/p>\n\n\n\n<p>Ahora releamos detenidamente el evangelio (Mateo 13, 1-23) que inicia la serie llamada <em>de las par\u00e1bolas<\/em>, que seguiremos meditando en los pr\u00f3ximos domingos. Aqu\u00ed, el sembrador es el Padre, la semilla es el Hijo de Dios hecho Palabra y el terreno es el coraz\u00f3n de cada uno de nosotros, llamados a dar una respuesta libre y responsable, es decir, a escuchar y decidir. <\/p>\n\n\n\n<p>Notemos que la semilla-Palabra es ofrecida a todos los hombres y mujeres en cualquier tiempo y lugar. Prestemos atenci\u00f3n a lo que dice Jes\u00fas, personalizando los terrenos como lugares del coraz\u00f3n: expuestos a la acci\u00f3n del maligno, al juego de los sentimientos, de las emociones pasajeras, a las buenas intenciones desperdiciadas por la falta de constancia o por las dificultades y \u00abpreocupaciones de la vida\u2026\u00bb (particularmente en este tiempo de pandemia). <\/p>\n\n\n\n<p>Ahora, con el evangelio en la mano, sigamos los pasos que propone el evangelista sobre lo que explica Jes\u00fas: <\/p>\n\n\n\n<p>1- Escuchar la palabra y no comprenderla (v. 19).<\/p>\n\n\n\n<p>2- Escuchar y recibirla con entusiasmo, pero no colaborar despu\u00e9s para que crezca, es decir, hacerla infecunda (v. 20).<\/p>\n\n\n\n<p>3- Escuchar la palabra, pero dejarla sofocar (v. 21).<\/p>\n\n\n\n<p>4- Escuchar la palabra y comprenderla, es decir, dejarla fructificar seg\u00fan la propia capacidad y receptividad (v. 23). <\/p>\n\n\n\n<p>Por \u00faltimo, ahora que la pandemia nos tiene acorralados en casa, me animo a sugerir que hagamos un momento de silencio dentro del coraz\u00f3n y, si es posible, en familia, con los amigos, con quienes nos juntamos; y escuchemos a Jes\u00fas que nos habla, como prometi\u00f3: \u201ccuando se re\u00fanan en mi Nombre, yo estar\u00e9 en medio de ustedes\u201d. <\/p>\n\n\n\n<p>Invoquemos con toda confianza la luz del Esp\u00edritu Santo y pregunt\u00e9monos con sinceridad: \u00bfqu\u00e9 clase de terreno es mi coraz\u00f3n? <\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 obst\u00e1culos impiden su fecundidad? <\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 cambios y qu\u00e9 opciones estoy dispuesto a realizar para que mi coraz\u00f3n se convierta en <em>tierra buena<\/em> y d\u00e9 fruto abundante? <\/p>\n\n\n\n<p>Recordemos que el amor, como respuesta al don absoluto, que es Cristo, es capaz de relativizar hasta los sentimientos m\u00e1s leg\u00edtimos y experimentar como <em>suave y llevadero<\/em> el sacrificio exigido por esta opci\u00f3n (ver las lecturas del domingo XIII). <\/p>\n\n\n\n<p>Pensemos en Mar\u00eda, que recibi\u00f3 en su seno virginal a la Palabra hecha hombre y pid\u00e1mosle que nos ense\u00f1e a tener su disponibilidad como oyentes  obedientes a su Hijo. <\/p>\n\n\n\n<p>Y no olvidemos que <em>el mundo y la creaci\u00f3n enter<\/em>a, es decir, la familia, los amigos, el equipo, el trabajo, la escuela, el barrio, el servicio comunitario\u2026 <em>esperan con ansias la manifestaci\u00f3n de los hijos de Dios<\/em>, o sea, nuestro testimonio y compromiso cristiano. <\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfNos animamos? \u00a1Vamos! <\/p>\n\n\n\n<p>Jes\u00fas nos gu\u00eda y Mar\u00eda nos acompa\u00f1a! <\/p>\n\n\n\n<p>Seguimos el domingo que viene compartiendo el cap\u00edtulo 2 de la serie. <\/p>\n\n\n\n<p>Los espero.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abEl sembrador sali\u00f3 a sembrar. 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